
Los robellones son los protagonistas en muchas recetas de la gastronomía popular. Su sabor intenso y textura setil, convierten un simple guiso de carne en una receta de lo más molona.
Explico la receta: cortas las carne en trozos y les das un golpe de calor en la sartén para que se dore. Retiras la carne y en la misma sartén pochas a fuego lento una cebolla cortada en julianas. Añades los robellones -de lata- pimientos de piquillo y guisantes cocidos y dejas que reduzca un poco. Añades una cucharada de miel y por último incorporas el pollo que tenías retirado.
Ya lo tienes. Tardas 20 minutos de reloj...
¡Un abrazo!



















