
Mientras los estaba rellenando sentía que me faltaba algo. Hice un repaso mental de mis cosillas y todo estaba en orden -más o menos- y seguí rellenando los huevos como si todo fuese bien. Error. ¡Muy mal! Se me olvidó algo muy importante de esta clásica receta veraniega. Un ingrediente que le da frescor y sentido a los huevos rellenos. ¡Se me olvidó ponerle tomate cortado en trozos!
Si algún día hacéis esta receta recordar que el relleno está hecho con la propia yema, con atún -nuestro gran aliado- y tomate cortado en pedazos muy pequeños. Yo le puse aceitunas pero porque me confundí. Creo que es mejor sin ellas. Bueno, podéis probar y opinamos.
¡Y mayonesa! imprescindible.
